jueves 20 de agosto de 2009
NACIMIENTO DE UN MANDALA
Nuestra querida asistente, Irene, cuidadosamente sacó las mejores fotos mientras yo seguía pintando... gracias!
Imagino este proceso como un período gestacional, en el que la energía creativa toma forma y se configura en un nuevo ser, una nueva creación.
Espero que ustedes puedan disfrutar al menos un poquito de lo que yo disfruté haciéndolo...
viernes 19 de junio de 2009
Arte Simbólico- Tarot Rider Waite en blanco y negro
Mi entrañable amiga Gabriela Gómez del Río me acompañó en gran parte del camino, con su entusiasmo y su profundo espíritu inquisitivo y capacidad de investigación. Puedo asegurarles que me pierdo en sus conexiones entre ideas propias y de infinitos autores consultados.
Luego encontramos a Marcela Simonetti, nuestra maestra del símbolo y mentora de nuevas investigaciones, amiga generosa y espíritu investigador.
Hace pocos días finalicé el primer mazo completo, el Tarot Raider Waite, ilustrado por Pamela Colman Smith, con todos sus arcanos danzando cual final del un viaje del héroe. Quiero compartirlos aquí para que experimenten la sensación de ver las figuras que todos conocemos despojadas de color, sólo con sus líneas...
domingo 31 de mayo de 2009
Ayurveda y Mandalas en la 35 Edición de la Feria del Libro
- el que hemos escrito juntos, "Alimentación Ayurveda",
- y el que he escrito sobre mandalas "Arte Curativo con Mandalas", ambos de Ediciones Lea
Nos acompañaron amigos y alumnos del Posgrado de Ayurveda de Universidad Maimónides, así como asistentes a la Feria y las autoridades de la editorial. Fue una tarde maravillosa.
Asimismo, en mi trabajo como integrante de la Red los Mandalas, participé en una muestra conjunta con otros artistas que integran la Red, juntos mostramos obras originales y coordinamos varios talleres para familias y para niños. Compartimos la alegría de grandes y chicos entre lápices de color y bellos diseños.
sábado 23 de mayo de 2009
Un camino de mandalas
Ahora que me animé a hacerlo, presiento que será el inicio de otras exploraciones...
La maravillosa voz de Snataun Kaur acompaña las imágenes, les propongo que se concentren y se dejen llevar por el color y el sonido...
domingo 22 de marzo de 2009
Entrevista: QUÉ ES UN MANDALA?
Aquí explico algunos de mis pensamientos al respecto del uso del mandala. como herramienta terapéutica. Espero los disfruten.
viernes 28 de noviembre de 2008
La expresión mediante el uso de imágenes
¿Cuál es el impulso que nos hace manifestarnos por medio de imágenes? ¿Qué es esa fuerza que nos atrapa y que nos hace sentir que “una imagen dice más que mil palabras”?
La expresión mediante el uso de imágenes ha sido y es una de las herramientas más utilizadas por el Hombre desde los orígenes de la Humanidad. Los seres humanos necesitaron plasmar su mundo mediante imágenes, sus esperanzas, sus temores y sus angustias.
Necesitamos que los otros nos comprendan y nos escuchen. Esa sensación de soledad frente al Universo nos hace actuar de distintas maneras de acuerdo a nuestra naturaleza: podemos por ejemplo adherirnos e ir detrás de los objetos y a las relaciones que nos proveen seguridad o talvez asumamos conductas de evasión de la realidad – las más diversas – tratando simplemente de olvidar esa angustia vital.
Los pueblos primitivos resolvían estos conflictos existenciales atribuyéndoles ya sea un origen divino, o una resolución mágica por medio del ritual.
Los rituales nos contienen ante la angustia en las situaciones de cambio o de pasaje, todo cambio nos genera una inquietud que algunas veces es más intensa que otras.
Al realizar un ritual mantenemos alejadas las fuerzas adversas y propiciamos la llegada de los efectos deseados. Nos congraciamos con los dioses y mantenemos calmados a los demonios. Existen explicaciones míticas para todo fenómeno natural y para cada ciclo de vida.
Cada cultura, cada antigua religión está sembrada de una gran cantidad de imágenes y rituales en permanente vigencia. Aunque no lo advertimos, nosotros también seguimos pequeños rituales cotidianos y a veces explicamos ciertos hechos de manera mítica, y eso sencillamente porque nuestra psique necesita cierto marco de seguridad, y las cábalas (pequeños rituales cotidianos) nos la brindan.
El mito, al decir de Jung, es el lenguaje más apropiado para expresar los procesos psíquicos en los que ninguna formula intelectual podría siquiera lograrlo.
Nos expresamos porque la necesidad de comunicarnos comienza en nuestra infancia, cuando descubrimos que nuestro mundo interno puede ser manifestado y compartido con otros por medio de las distintas vías de comunicación.
Vivir en comunidad implica la necesidad de un ordenamiento, de un establecimiento de pautas y jerarquías por las cuales cada miembro del grupo realizará la tarea que se le asigne.
A fin de establecer reglas sociales fue necesario proponer tipos de conductas aceptables y esperables. Esos patrones de conducta debían ser enseñados y asimilados por medio del ejemplo y la admiración. Era necesario generar impresiones tan potentes en la memoria y en la imaginación para que los miembros de la comunidad se “contagien” de esas mismas actitudes. La herramienta de transmisión más eficaz para atribuirle dichas actitudes son los relatos de las tareas de los héroes.
De esta manera los atributos especiales de los héroes y las deidades generaban pautas éticas y sociales esperables, conductas a seguir por los seres comunes, mortales e imperfectos, para propulsarlos al camino de la evolución, a desarrollar sus más elevados ideales.
A menudo el mito muestra ejemplos arquetípicos de conducta consciente o inconsciente, explicando procesos que de otra manera serían incomprensibles.
Seamos cada vez más conscientes, observemos cada vez más nuestro interior y permitamos que la sabiduría ancestral nos guíe en nuestra búsqueda.
Los mandalas, se los aseguro, son herramientas profundamente valiosas en este camino.
jueves 7 de agosto de 2008
MANDALAS DE ARENA EN EL BUDISMO TIBETANO
Un ritual sagrado en el Budismo Tibetano es la realización de mandalas con arenas de color. Una vez realizado el complejo y meditado trabajo el mandala será borrado, y la mezcla de arenas de color se repartirán en pequeñas porciones a los participantes del ritual, mientras que lo restante será arrojado ceremonialmente a las aguas de un río.
Este ritual se realiza entre otros motivos para la meditación en la impermanencia del mundo material y la felicidad de todos los seres. Elegí estos video en particular porque si bien no muestran la ceremonia permiten ver primerísimos planos de la tarea El primero es de diez minutos y el segundo es más corto . Pongan atención en la minuciosidad con la que realizan los pequeños detalles. Espero los disfruten...
La palabra tibetana para mandala es Khil-Khor, que literalmente significa “el centro y los alrededores”, pero en ocasiones se traduce también como “círculo sagrado”. Existen varios tipos de mandalas empleados para diferentes propósitos. Por un lado, están los mandalas elaborados o visualizados “como una tierra pura de Buda”, los cuales se ofrecen a los seres iluminados y/o a los maestros espirituales con la intención de acumular méritos. Otro tipo de mandalas son los que se utilizan durante una iniciación tántrica, en donde el mandala representa la residencia del Buda relacionado con dicha iniciación y el maestro introduce al discípulo en el significado del mandala como parte del ritual. En este contexto los mandalas que se utilizan para la ceremonia pueden ser pintados en tela, creados con arena de colores o bien, simplemente visualizados. Los mandalas de arena, a su vez, pueden elaborarse a petición de la comunidad con la intención de pacificar desastres naturales, traer paz y armonía a un lugar determinado y sus habitantes, como una bendición durante un retiro de meditación, o para consagrar medicinas en el caso de un mandala relacionado con el Buda de la medicina.
Los mandalas también cumplen con diferentes propósitos de acuerdo con la figura Budica que representan; por ejemplo, Avalokiteshvara representa la compasión; Manjushri, la sabiduría; Vajrapani, la fuerza; Amitayus, la longevidad, etc.
Asimismo cada mandala puede prepararse para simbolizar una de las cuatro actividades iluminadas, en este caso el color base de la arena que se utiliza identifica la actividad particular. Así, la base blanca simboliza las actividades de pacificación, la amarilla es para el incremento, la roja para el poder y el azul oscuro para las actividades airadas.
Para “dibujar” con la arena, se emplea un cono de cobre llamado chang-bu, el cual tiene ranuras en uno de sus lados y con una varita delgada de cobre se frota suavemente (como en un güiro) de tal forma que la arena sale finamente por el pequeño orificio al final del cono gracias a la vibración. Esto permite crear dibujos extraordinariamente pequeños y precisos.
Una vez terminada la ceremonia, se comienzan a trazar con gis las líneas que servirán como guía para colocar la arena. Todo esto se aprende de memoria y está basado fielmente en las escrituras budistas; no hay espacio para el error o la improvisación. A continuación se empieza a colocar la arena desde el centro hacia las orillas, simbolizando el hecho de que al nacer sólo somos una gota de esperma y un óvulo, y vamos evolucionando hasta que el universo entero se percibe a través de los sentidos. Cuando el mandala está terminado y llega el momento de desmantelarlo, la arena se recoge de las orillas hacia el centro, representando cómo al morir regresamos de nuevo a la fuente primordial en el centro de nuestro corazón.
Cuando la construcción de un mandala de arena se termina, se lleva a cabo una consagración en la cual se invoca al determinado Buda para que permanezca en esta residencia. Se agradece a los espíritus locales por no haber creado obstáculos durante la elaboración y se dedican los méritos acumulados por la creación de un mandala para la sanación del planeta y sus habitantes. Al finalizar dicha ceremonia se comienza a recoger la arena y esto cumple con dos propósitos fundamentales: primero, demostrar la impermanencia de los fenómenos (tarde o temprano todo se termina y el apegarnos a lo efímero sólo nos trae sufrimiento); el segundo propósito tiene que ver con el ideal de querer beneficiar a los demás con nuestros actos y por esa razón se reparte la arena entre quienes presencian la ceremonia de clausura como una bendición, mientras que otra parte de la arena se deposita en un cuerpo de agua como un río, un lago o directamente en el mar, con la intención de purificar el ambiente y a sus habitantes, y llevar esa bendición a todos los rincones de la tierra.
Fuente: http://www.loselingmexico.org/budismo/teach/Mandala.htm



